dissabte, 12 / abril / 2008

La definicion de trail: I Trobada de Germanor TrailRiudoms 2008

Insuperable… TrailRiudoms son los cracks de los encuentros... Espectacular… Un 10!

La salida mas completa a la que he asistido hasta ahora. La definición de trail podría ser perfectamente un reportaje de este encuentro. Buena compañía, una comarca espectacular, zonas preciosas, terreno variado con barro, arenilla, graba…, carreteras sin rectas, curvas enlazadas y una buena comida con muy buena gente.

Aunque nos quedaba a unos 60 quilómetros de distancia, no podíamos perdernos tal acontecimiento. A las 7:30 de la mañana quedamos en el lugar de siempre para rodar por asfalto hasta el punto de encuentro. Yo, llegando unos 20 minutos tarde, fui el último en aparecer… Si es que no se puede salir la noche antes de una salida tan tempranera…

Pues nada, después de decidir que iríamos por autopista, pues el horario nos apretaba un poquito, nos dimos cuenta que ninguno de nosotros había mirado o recordaba el punto de encuentro la comarca del Tarragonès… Ningún problema… decidimos ir tirando y cuando lleguemos por la zona ya llamaremos a ver que pasa… Al final, un poco por suerte y sin saberlo, salimos por la salida correcta de la autopista y, después de la consulta telefónica, llegamos en un momento a la gasolinera donde unas 30 personas ya estaban reunidas esperando a dar comienzo la I Trobada de Germanor TrailRiudoms 2008.



Después del café con leche de rigor (gracias Amoteros, el próximo me toca pagar a mi), y de repostar, nos dieron una hoja con los puntos que visitaríamos y un pequeño mapa para situarnos sobre el terreno. Poco después empezamos la marcha, marcando el inicio el toque de pito de la organización. Al poco de ir y pisar los primeros quilómetros de tierra, la primera parada para replegarnos.



El terreno estaba inmejorable. Sin mucho polvo por las lluvias y con algún que otro charco para diversión del personal. Poco a poco íbamos avanzando subiendo hacia la ermita de Puigcerver. El paisaje es realmente bonito y no había un metro de camino que fuera aburrido.






En este punto nos separamos dos grupos. Los que llevaban gomas mas asfálticas, como mi caso, nos recomendaron saltarnos un trozo de pistas por su mal estado y exigencia de tacos. Piedra suelta y resbaladiza por culpa de la húmedas, según cuentan.



Aunque me hubiera gustado seguir por pista, el trozo de la C-242 hasta la venta del pubill, no tenia nada que envidiar a ninguna pista con piedra suelta. Un asfalto en muy buen estado, muchas curvas enlazadas y una trail de 660 c.c… imposible aburrirse…



Después de esos quilómetros de asfalto, cerca de la Venta del Pubill, toca esperar a uno de los grupos de pista. Una conversación amena ayuda a que pasen los minutos.





En marcha otra vez, seguimos adelante. Tendremos que seguir aún varios quilómetros de pistas hasta nuestro destino. En este tramo empezamos a encontrar tierra roja… una vieja conocida… A quien no le gusta encontrar charcos de barro argiloso con sus ruedas mixtas…? Quizá donde peor lo hemos pasado, sobretodo Marmar y yo, que nos encontramos el barro de sopetón en una curva. Gracias a dios Marmar es un fuera de serie encima de su GS y logró controlar su montura aunque hubo momentos de pánico…





Las buenas vistas no dejaban de acompañarnos en todo el trayecto…



La Cartoxa d’Scaladei, otro punto de reagrupamiento…







Al rato de estar parados en el lugar, nos dimos cuenta de que Amoteros no nos había seguido… sus ganas de fotografiar cada momento de nuestras salidas le provocaron perder el hilo de la ruta… de todas formas, supo encontrar el lugar de la comida gracias a sus conocimientos del terreno, pues no era la primer vez que visitaba la zona. Yo, aunque con GPS, no se si hubiera sido capaz de llegar…

Aquí Repopis, que aunque andando algunos momentos con un solo cilindro, siguió con nosotros hasta el final. Aunque esa no fue la última avería que tubo en la salida, pues, parece ser, que el alternador de su Kle dijo basta en el camino de regreso por carretera hacia casa, calándosele en pleno trayecto, aunque pudiendo volver a arrancar y permitiéndole llegar hasta casa. Espero que no sea nada!



Llegamos al fin a Cabacés para subir a la ermita de la Foia, donde hay un merendero en el que la comida ya estaba en marcha! Eso es organización!




Aparcamos las motos, nos quitamos el equipo, unos estiramientos y…



… a inspeccionar el terreno cámara en mano!



Estaba todo minuciosamente preparado y listo para recibirnos. La comida estaba casi lista y todos estábamos alucinando con el montaje de los TrailRiudoms…



Incluso se habían echo delantales para la ocasión!!



Aquí las barbacoas donde la panceta se estaba preparando para acompañar las esperadas clotxas…



Amoteros esperando el momento de atacar a los platos de embutidos y coca (buenísima la coca salada de Riudoms, con berenjena y pimiento rojo escalibado y una masa muy fina)…



Por fin, y a toque de pito, nos lanzamos al aperitivo, con nuestro vasito de vermú casero, cerveza o vino, según gustase… había de todo!



Por fin Repopis recibió su clotxa! Llevaba toda la mañana preguntando por ella!!



Eso es cara de satisfacción…



Ostia que rica estaba… Fui el ganador en velocidad de ingestión de clotxas del Trail GarrafON!



Si, si… estaba para chuparse los dedos!!



Muy muy fácil de comer no era… pero a nadie le supuso un problema…



Cuando hay hambre, hay hambre…



Al ataque!!



Aquí los autóctonos mirando que no nos faltase de nada… que pedazo de anfitriones estáis hechos!!



Esto es lo que quedó de mi clotxa… diría que me hubiese comido otra pero es que era imposible… que montón de comida en tan poco espacio!!



Y cuando pensábamos que ya estaba todo, van y sacan un saco de avellanas… que ricas… aunque, como que yo las como peladas normalmente, me costo pillarse la mesura a la fuerza que aplicábamos con las piedras del lugar para abrirlas… que las hacia trizas vaya…





Y después de una buena comida, que es lo que no puede faltar? Pues un buen café! Que no hay cafetera? Pues a la vieja usanza! Por cierto, mucho mejor que el de muchos sitios con las supermáquinas de la ostia ultima tecnología.



Puritos varios para darle un toque a la sobremesa tampoco faltaron…



… ni un gran surtido de licores varios y digestivos surtidos…



Por si nos habíamos quedado con hambre, unas galletitas para acabar de rellenar huecos vacíos…



Y la gran sorpresa y un detallazo que acabo de dejar el listón a un nivel difícilmente superable por cualquier otro encuentro que hagamos. Una botella de aceite de Siurana y un saquito de avellanas, típicas de la zona. Cada uno de los obsequios con su etiqueta para rememorar el encuentro.



A si… que por si teníamos hambre aún también trajeron unas cocas del pueblo de Cabacés, acompañadas con un chocolate caliente… La faja iba mas apretada después de todo esto… doy fe…





Estaba tan buena, la coca, que hasta sin hambre entraba que daba gusto…





Que sábado trailero que nos habéis echo pasar, difícil de olvidar y que seguro dará que hablar durante mucho tiempo…

Gracias a todos los que organizasteis esta Trobada de Germanor, sou collonuts!! (que vendría a ser en castellano: Sois cojonudos!!)

dimarts, 8 / abril / 2008

Plantación de árboles en Clares (Guadalajara): El regreso a casa.

(Primera parte de la crónica aquí)
(Segunda parte de la crónica aquí)

Ya estamos a domingo y esto se acaba. Lo bueno no dura siempre y, muy a mi pesar, tendré que empezar el camino de vuelta.

Como era habitual, a las 7 de la mañana ya estábamos, la habitación tejón, en pie. Otra noche de calor por culpa del suelo radiante… De todas formas teníamos pensado levantarnos pronto para ir a repostar antes del desayuno.

Con el fresquito mañanero de la zona fuimos hasta Maranchón a por gasolina, lo que no sabíamos es que el gasolinero (o persona que te echa la gasolina) no tendría ganas de trabajar ese domingo. La estación estaba en autoservicio aunque, por horario, debería haber alguien. Afortunadamente el bar de en frente acababa de abrir y pudimos tomar algo calentito y un primer desayuno. Mientras estábamos comiendo y charlando vimos aparecer al hombre que se encargaba de la gasolinera, y pensamos: salvados!, pues en autoservicio solo acepta tarjetas y alguno de nosotros no llevaba en ese momento. Aún así, el hombre no tubo ganas de trabajar y se fue a tomar un café… Todo un personaje…

Solucionado el tema de la gasolina (nos prestamos las tarjetas para poder pagar), fuimos al albergue a desayunar (por segunda vez ese día) y para cargar las maletas en las motos. Después de despedirnos y desear buen viaje a todo el mundo empezamos el camino de regreso a casa.

Aunque daba un poco más de vuelta, quise acompañar a Fran, Calhymerito y Leo en su exploratoria por el Alto Tajo. La zona bien merecía llegar dos horas mas tarde a casa…





La pista era muy ancha y trascurría siguiendo el Tajo en dirección a su nacimiento.



Estaba todo muy preparado para que no tuvieras problemas para llegar a los puntos de especial interés e incluso se podía acceder en coche. Eso si, los quads lo tenían prohibido.



Poco a poco íbamos avanzando por la pista parando bastante para hacer fotos. Estábamos en pleno parque natural y todo era precioso.



Incluso algun buitre nos honró con su presencia…



Un poquito mas adelante encontramos un viejo puente que cruzaba el rio, ahora en desuso. La verdad es que era muy llamativo e, incluso, Calhymerito se planteo bajar hasta él. Yo no lo veía claro, ni yo ni ninguno de nosotros tres, pero el sí… finalmente, supongo que por ver nuestras caras de preocupación, decidió no hacer el cabra…



…pero no pudo resistir la tentación de subirse a lo alto de un acantilado y sentarse en su borde…



El rio era omnipresente en nuestra ruta y nos ofrecía detalles como estos, aunque un poco bajos de caudal, según cuentan…



Al cabo de un rato ya hicimos la última parada que aprovechamos para despedirnos como dios manda, puesto que la pista acababa en un punto de la carretera donde se separaban nuestros caminos.







Poco después de despedirnos de Calhymerito y Leo, nos despedimos Fran y yo. Aquí volvía a estar solo, con muchas horas de viaje por delante.



Aprovechando que pasaba por Molina de Aragón me cogí unos bocadillos para el viaje y un par de bebidas (sin alcohol, claro) y poco a poco hasta casa. La aventura había concluido, pero el recuerdo seguirá vivo por mucho tiempo.

Que grandes sois gente!


Plantación de árboles en Clares (Guadalajara): La plantada y la ruta.

(Primera parte de la crónica aquí)

Ya estoy instalado en mi habitación, la tejón. Y diréis, y eso de tejón? Pues bien, es que cada habitación tenía su nombre propio. Así pues había tejones, gallipatos, oréganos y tomillos, entre otros.



Ahora ya solo faltaba conocer a mis compañeros de literas que llegaron poquito antes de ir a cenar, cena que agrupó a los que veníamos de mas lejos y a los que eran de mas cerca.



Durante la cena nos fuimos conociendo todos un poquito y luego pasamos un rato tomando algo y charlando en el mismo comedor del albergue hasta que nos echaron por pesados, bueno, y porque la cocinera quería irse a casa… La fiesta se mudó al edificio de las habitaciones, donde seguimos con lo nuestro, pero en ese momento yo ya duré poco pues el cansancio pudo conmigo y me fui para el sobre.

De lo cansado que estaba me dormí en 5 minutos, pero el calor que provocaba el suelo radiante de la habitación me despertó hacia las 7 y media de la mañana. En la vida hubiera pensado que pasaría calor de noche en la siberia española… Ese suelo radiante alimentado por biomasa era un escándalo…

Después de una buena ducha me fui a ver como pasó la noche Pegui, que tubo que dormir a la intemperie. Calhymerito también estaba acicalando a su montura aprovechando la escarcha para quitar bichitos.



Que frio hubo de hacer por la noche…



El día se desperto perezoso, con una niebla muy cerrada que daba una sensación de frío muy acusado. Yo ya temia por si lloberia el dia de regreso, pero no me desagradaba esa falta de sol para ponerse uno a cavar agujeros para los plantones.



De todas formas la niebla no hizo acto de presencia mucho mas tiempo y al final pudimos lucir un resplandeciente rojo-guiri en nuestra piel, al cabo de una mañana de plantación a la intemperie. Si es que ni tanto ni tan calvo…





Ya era pasado el mediodía cuando plantamos el último arbolito y ya nos llamaron para comer. Un servicio de preparación de comidas populares nos esperaba con una paella XXXL de migas listas para tomar.



Que buenas estaban y que bien que sentaban después de una dura mañana plantando.



Las burritas tambien tenian sed…





Vaya comida nos pegamos, como señores! Migas, empanadas riquísimas, postres, vinos, queso… como para quedarse con hambre…





El sol apretaba y alguno tubo que buscar soluciones para mantener la cabeza fria… Yo, por otra parte, me la quemé…





Ah! Y cervecita fresquita tampoco podia faltar! Bueno si… faltar podia porque se acabó o no supe encontrarla… pero haberla haila, que se dice.



Después de comer nos fuimos al albergue a disfrazarnos de traileros (o delincuentes, como les gusta llamarnos a las autoridades) para que los autóctonos de la zona nos llevaran de paseo a ver las maravillas de los alrededores. Pero antes, un café en Mazarete.







La ruta nos llevó hasta el centro de interpretación del alto tajo donde nos dieron información sobre el parque natural y muchísimos detalles interesantes sobre su fauna, flora y formaciones rocosas singulares. Solo hubo un problema, que después de la mañana de curro que nos pegamos se nos caían los parpados a la mayoría… sobretodo en el video final… eh! pero aguantamos como campeones! (aunque alguno aprovechó la oscuridad de la sala de proyección para siestear 4 minutitos)



Ya estábamos en pleno parque natural y el paisaje era inmejorable. Poco a poco íbamos descubriendo formaciones como las que nos explicaron en la charla de hacia un rato y, la verdad, es que valieron la pena esos minutos de formación para poder acabar de apreciar lo que veíamos.





El Tajo no tardó en hacer su aparición, un poco bajo de nivel según decía la gente que lo había visto en otras ocasiones…



Daba gusto ver tanto verde por todas partes… que calma y que tranquilidad…



La siguiente parada seria el puente de San Pedro, por donde se cruza el Tajo y donde hay una zona habilitada para aparcar los vehículos y poder disfrutar del entorno.

Poco a poco ibamos llegando al lugar





Estas vistas ofrecía un lado del puente…



Y estas otras desde el otro lado…



Después de unos minutos de pausa y disfrute del paisaje cogimos la primera y única pista de tierra de la ruta que nos habían preparado los compañeros de Clares. Era una pista totalmente habilitada para vehículos de cuatro ruedas, pero por donde no podían circulas quads, muy perseguidos en el Alto Tajo.



Las vistas merecían tragar los quilos y quilos de polvo que comimos…



Y nada, otra vez en marcha para volver a llegar al albergue, donde nos esperaba nuestra muy merecida cena.



Para la vuelta me uní a los de Clares, que volvieron un tramo por pistas, y os doy un consejo: si algún día encontráis a alguien de Clares y os dice que el camino esta un poco mal, quiere decir que las vas a pasar canutas porque hay badeos y barro por doquier. Aún así, no me la hubiera perdido por nada del mundo!

dilluns, 7 / abril / 2008

Plantación de árboles en Clares (Guadalajara): La ida.

Ir a ayudar a plantar árboles a Guadalajara es un buen motivo para hacerse 1.000 quilómetros en un fin de semana cargado de emociones y buena compañía.

Para ser mi primer viaje de más de tres horas en moto, la experiencia no ha podido ser mejor y todo empezó un viernes por la mañana…

Debían ser eso de las 11 cuando acabé de atar las mochilas a la moto y preparar todo el equipo. Unas últimas revisiones al GPS y la documentación y ya solo quedaba despedirme para iniciar mi camino hasta Maranchón. Iban a ser un poco mas de 6 horas de viaje y un poco mas de 450 quilómetros.

La primera parada técnica, llámala “técnica” o “llámala me empezaba a doler el culo” fue a casi 3 horas de camino, en algún lugar entre Calaceite y Valdeltormo, donde encontré un caminito paralelo a la carretera que me ofrecía un lugar tranquilo para descansar unos minutos al lado de un río. También aproveche el momento para comerme el bocadillo.





Una vez descansado unos minutos, y antes de que me comieran los bichos, seguí hacia Andorra, pero de Teruel. La ruta óptima no me hacia pasar por ahí, pero me hacía gracia visitar el pueblo y, por quilometraje, esta situado en un punto fantástico para repostar. De camino a Andorra de Teruel paré a echar unas fotos, y lo que quedaba del bocadillo en el estanque de Alcañiz, donde me hice unas pistas de tierra muy anchas que me llevaron a un circuito de Karting y al embalse, para descansar un poco del asfalto, vaya…





Y como iba solo, pues las fotos me las tenía que echar yo mismo…



Una vez visto el lugar, hacia Andorra de Teruel a repostar. La carretera hacia el pueblo parecía trazada con tiralíneas, al menos los 6 primeros quilómetros, que se me hicieron eternos…



Y después de tantas paradas seguidas, ya tocaba una tirada de un poco más de dos horitas para llegar hasta Molina de Aragón, donde no pude resistir la tentación de subir hasta el castillo y ver, más de cerca, los restos de una antigua muralla. En estos momentos es cuando te das cuenta de porque decidí comprarme una trail…





Hasta Maranchón ya solo quedaban poco mas de 30 minutos de carretera, y viendo que eran prontito fui a visitar Clares, uno de los muchos pueblos con muy pocos habitantes que hay en la zona. De hecho, al llegar no vi a nadie por sus calles…



De vuelta a Maranchón me adentré por alguno de los numerosos caminos que llevaban al pie de las centrales eólicas que sustituían a los pinos en algunas zonas, después del incendio. Antes de cada acceso había un cartel dándote algunos consejos como no acercarte a menos de 120 metros de las astas, y la verdad es que esos gigantes daban respeto. Una cosa es verlos a distancia, pero cuando te acercas a ellos… Una experiencia vaya!



Ahora si que tocaba hacer una llamadita a la gente de la zona para anunciarles mi llegada y, después de repostar (importante pues es la única gasolinera de la zona y la otra, en Molina de Aragón, esta a unos 40 quilómetros), saludarnos y tomarnos unas bebidas en el bar de en frente, me acompañaron a instalarme al albergue.

De aquí en adelante, ya en otro momento os lo cuento.

diumenge, 30 / març / 2008

Plantem el Futur



Hoy, 30 de marzo, hemos plantado un árbol.

La iniciativa ha sido creada por Catalunya Ràdio y la Fundació Territori i Paisatge que nos han ofrecido, a 35.000 personas, la oportunidad de plantar un árbol en 35 puntos diferentes de Catalunya.

Como no podía ser de otra manera, hemos ido por pistas hasta el lugar de la concentración Nufenen, Nufenena y yo, donde nos esperaban Mònica, Laie y Toba, y Repopis y Vero, que se acercaron desde Vilaseca con su chavalín, un poquito tímido al principio, pero que disfrutó como ninguno con la tierra.

La ruta ha sido bastante improvisada puesto que no acostumbra a ser fácil acceder a parques naturales sin encontrarte metros y metros de cadenas distribuidas, como no, en puntos estratégicos, como son los caminos de acceso… Aún así, hemos llegado pisando bastante tierra (y alguna urbanización) sin infringir la ley ni una sola vez, e incluso a la hora acordada! Todo un éxito!

Eran pues las 10 de la mañana cuando con nuestro arbolito en miniatura (no levanta un palmo, de momento…) íbamos camino de la zona de plantación, ya preparada con sus hoyos y todo, pues no se podía meter el arbolito en el primer hoyo que se encuentre, como pretendía Nufenena…



Después de hablar con un hombre de la organización supimos que teníamos que andar un poquito hasta llegar a nuestros hoyos…





Nosotros andando y las motos parada en el parquing… que tremenda tentación… pero no, andamos hasta encontrar nuestro sitio motivados por el desayuno que nos prometieron al acabar nuestra faena, y que yo, al menos, no sabia que fueran a dar. Una grata sorpresa en forma de bocadillo de butifarra.

Por fin llegamos a los hoyos! Que montón de gente plantando árboles había ya. La lucha por encontrar el agujero con mas sol para nuestro arbolito estaba apunto de empezar…



Después de varios cálculos astronómicos, y según la posición del sol, cogimos el primer hoyo libre que encontramos cada uno y a plantar!

El que se puso mas rápido a trabajar fue Nufenen, con una pala modelo “jardín de casa, hágaselo usted mismo”.



Pero esa pala no era suficiente para luchar contra los enormes trozos de tierra que había en su hoyo y tubo que venir Súper-Nufenena pisando fuerte…



El hoyo de Nufenena, al ver lo que ella le había echo al de al lado, se portó muy bien y no dio ningún problema, incluso cuentan que se tapó solo…



A mi lado se pusieron Toba y Laie, con unas palas tipo “soy mas basto que un arao”.



Demostraron que eran los que tenían mas experiencia con el tema de las plantaciones y demás, sobretodo Laie, que se permitió el lujo de decorar su zona con motivos rocales.



Un pelín mas atrás tenia a Mònica, la mas profesional de todos, luciendo un modelo de pala “jardinería fácil, y con el primer fascículo unos guantes”.



Ella también decoró su arbolito, pero con ramitas, para que el árbol se sintiera como en casa.



Y no nos olvidemos de Repopis y familia! Ellos se pusieron un poco mas atrás y no pude ver el modelo de pala que llevaban, pero debía ser un modelo pequeño, pues acabaron empujando la tierra con los pies…



A si, bueno, quedo yo. Mi pala era modelo “corre al Decathlon a ver si quedan palas que mañana tienes que plantar un árbol y hasta ahora no te has dado cuenta que necesitas algo con que cavar”… Ya se sabe… Iba diciendo a todos que se acordaran de la pala cuando el único que no tenia era yo… en fin, lo importante es que me ha quedado un árbol muy bien plantado! Bueno, de hecho el mío era tan pequeño que se confunde con la hierba que hay por los lados, pero esta por ahí… en algún lugar de la foto…



Lo único malo de la experiencia es que se me ha rallado la pala nueva… Tendré que repintarla…



Nada pues, trabajo echo y a desayunar!



Una experiencia genial para sensibilizar a la gente y hacerle ver que si quieres disfrutar de la naturaleza, también tienes que hacer algo por ella y cuidarla.

Felicidades a las 35.000 personas que se han movilizado por y para una buena causa.


Link a Motostrail

divendres, 21 / març / 2008

Hoy toca Begues!

Hoy he llegado pronto y sin prisas, al final será verdad que levantarse una hora antes hace que no llegues tarde…

De camino hacia el punto de reunión me he cruzado con una Ténéré blanquita en la que iba subido un individuo con casco de igual color. Inconfundible! Era Mioli que a última hora se ha podido unir al grupo. Esta vez hemos ido Nufenen y Marta, Mioli, Marmar, Mònica y un servidor. Por cierto, la Xr de Marmar ha arrancado y ha podido acompañarnos, aunque no antes de echarle un litro de aceite, que siempre viene bien, pues por todos es sabido que con aceite los motores suelen rodar mejor.

Nuestra primera parada ha sido en Ribes, donde hemos repostado y desinchado neumáticos, y donde hemos decidido un poquito la ruta de hoy, pues solo teníamos claro que queríamos desayunar en algún sitio… Al final se ha decidido ir hasta Begues, guiados por Mònica hasta la Plana Novella y por Marmar hasta Begues. Pocos metros después del relevo de Mónica por Marmar nos hemos encontrado con un charco, parecido al Mediterráneo, en todo el medio del camino. Marmar, después de sondear si queríamos ensuciarnos o no, ha pasado y seguidamente Mònica. Nosotros, al ver como botaba el quad por la gran cantidad de piedras escondidas que albergaba ese pequeño mar en su fondo, y haciendo caso de los gritos de Marmar (algo así como: No paséis, no paséis…) decidimos coger una alternativa, no sin antes ver como Marmar tenia que encender su Xr en medio del charco hundiendo el pie en el agua (si, la Xr se enciende a patada…). Justo en ese momento se me han acabado las pilas de la cámara y es por esto que no hoy no hay fotos… (alguna de Nufenen con el móvil y poco mas).

Finalmente llegamos a Begues, muy pronto para desayunar, así pues, Marmar tomó la iniciativa de preguntarle a un ciclista autóctono el camino hasta Olesa de Bonesvalls, donde, por fin, desayunaríamos. La pista de Begues a Olesa a resultado ser una pasada. Unos parajes impresionantes donde maldecía a las pilas recargables y su corta duración. El camino era muy pedregoso en algunos tramos, y ya se sabe, muchas piedras mas 200 quilos de moto equivale a caídas en “casi” parado. Por suerte no ha sido nada, otra herida más de guerra para mi Pegui. Eso si, lo primero que he hecho, incluso antes de mirar el golpetazo en la pierna que me ha arreado la muy burra al caerme casi encima, a sido mirar la pieza que rompió Repopis en aquella desafortunada salida… Por suerte no ha sido nada… Aunque por unos quilómetros no me he vuelto a sentir cómodo en la montura, seguramente por miedo.

Poco antes de parar a desayunar, Marta a decidido meterse en una zanja de esas que se crean en los caminos por culpa del agua. La verdad es que era una bajada arenosa muy muy inclinada con zanjas por doquier. No ha pasado nada y, después de evitar que mi moto se fuera sin mí por no ponerle la marcha al bajar de ella en pendiente, sacamos la de Marta del agujero y seguimos hasta el asfalto que nos llevaría al restaurante.

Vaya desayuno! Nos lo hemos ganado, si señor! Y lo que aún nos queda por hacer.

La vuelta la hemos hecho por pistas anchas que nos han llevado ya, sin mas contratiempos hasta el “camí de la Fita”, donde nos hemos desviado hacia Ribes. Eso de sin contratiempos es un decir, puesto que ha guiado Nufenen y nos ha llevado por algún tramo en el que, sobretodo el quad, por ancho, ha tenido dificultades (Eh! Y lo bien que nos lo hemos pasado apartando árboles? Bien… eran matorrales, pero muy grandes…). En este tramo Marmar ya se ha descolgado del grupo para volver mas rápido a casa, ya se estaba haciendo la hora de comer.

Después de otro tramo de pista, un trozo de carretera y las inevitables urbanizaciones de las zona cercana a Canyelles, hemos llegado al inicio del camino que nos conduce a Canyelles, donde Mioli se ha despedido de nosotros y Mònica también ha seguido por su cuenta hasta su casa.

Ya solo quedamos tres y nos dirigimos hacia Casa Alta para coger la pista de Castellet, donde Nufenen cogerá el mando para llevarnos hasta Cubellas, donde me despido de ellos y vuelvo a casa.

Ha sido una ruta improvisada y no podía habernos quedado mejor, además, ha quedado demostrado que cuando el guía es Nufenen hay siempre alguna enfangada…


Link a Motostrail

dimecres, 19 / març / 2008

Una Mañana en Montserrat

Hacia ya tiempo que tenía ganas de ir a Montserrat, pero no al “Monestir de Montserrat” sino a sus alrededores. La montaña de Montserrat es un lugar que nos ofrece multitud de parajes preciosos y muchos caminos que explorar. Así pues, he vuelto a engañar a Mònica para que se suba a la moto e ir a explorar.



Un día mas bien fresquito hemos tenido, aunque no hemos pasado nada de frío. Las nubes bajas nos han dado la bienvenida rozando durante toda la mañana las cumbres mas altas de Montserrat.

A eso de las 10 ya estábamos dejando la moto en el parking de “Can Massana”, en la entrada por el Bruc, para coger una pista de tierra y pasear un poco por el Parque Natural. Después de hacer unas comprobaciones y confirmar la ruta, nos dirigimos hacia “La Foradada”, una roca con un agujero en una de las cimas de Montserrat.





El camino subía bastante durante los primeros centenares de metros pero al llegar hacia los 810 m de altitud ya empezaba a planear. Mientras nos dirigíamos a nuestro destino, nos desviamos para visitar “Sant Pau Vell” y “El Torrent de la Diablera”, solo a unos 200 metros del camino principal y por un caminito bastante estrecho e irregular.



Una vez en “Sant Pau Vell”, las vistas son espectaculares, y un cartel informativo muestra el nombre de todas “Les Agulles de Montserrat”, pues todas tienen su nombre. Muy interesante.



De “Sant Pau Vell” queda sólo una iglesia, en ruinas, datada del año 1084 y se dice que formaba parte de lo que eran los cinco “Castillos de Montserrat”. Actualmente está en fase de reconstrucción y por sus alrededores podemos ver los restos de lo que fueron las murallas del castillos y una torre de defensa.





Después de esta pequeña desviación llegamos justo debajo de “La Foradada”, que no es mas que una formación rocosa esculpida por el viento y la lluvia junto a la “Cadireta”, la roca situada a su izquierda.





La vuelta a buscar la moto para seguir nuestro camino se hace por el mismo sendero, con unas vistas espectaculares de la divertida carretera que nos aguarda.



Nuestra próxima parada seria el “Monestir de Montserrat”, después de pasarnos mas de dos horas disfrutando de la naturaleza, y una revirada carretera de montaña nos llevaría hasta el. Aún siendo un día de entre semana estaba bastante lleno de gente, extranjeros principalmente, y muchos autobuses, aunque no hemos tenido problemas para entrar ni para encontrar aparcamiento para la Pegui.







El recinto esta realmente muy bien cuidado y salta a la vista que esta orientado al turismo. Después de pasar la primera zona llena de restaurantes y lugares donde comprar recuerdos de la estancia, e incluso un hotel, sin mencionar las estaciones del “cremallera” y el “Aèri” llegamos a la plaza del monasterio. Después de una rápida visita y curiosear un poco los alrededores decidimos empezar a ir para casa.











Para la vuelta hemos usado un trozo de una ruta que hicimos hace tiempo por la zona, y que nos lleva desde la carretera del monasterio hasta a un kilómetro de Margadell, población que constituye uno de los portales a Montserrat, junto con el Bruc, Monistrol de Montserrat y Collbató. Desde esta población salen algunos caminos que nos permiten visitar fuentes como “la Font de Ferro” o la “Font d’en Bisbal” y hay un puente de madera muy curioso que nos ayuda a cruzar la riera de Margadell.



El Parque Natural de Montserrat es un lugar que no se puede dejar de visitar si sois o os encontráis por la zona. Vale la pena perderse por sus caminos y visitar sus encantos.